sábado, 10 de marzo de 2012

Justo en la oreja

¿Quien estaba mas nervioso? No lo se. Todos en el cuarto me veían con cara de espanto y burla. No se si lo disfrutaban o simplemente lo hacían por morbo. Aun recuerdo sus rostros emanando terror y felicidad al mismo tiempo. Sentí  un pinchazo. No hubo dolor instantáneo. La presión comenzó a bajar. Creí que vomitaría en el quirofano, pero no fue así. Una pequeña equivocación para atravesar el pequeño pedazo de carne, eso si ardió hasta el culo, pero hay que aguantar ciertos dolores. ¿Para que rayos pedía ella una manzana?  No es el momento de comer, pensé en ese instante. "¡ Perdón Alan! ¡ Perdón Alan!" No es tiempo de disculpas, tu solo termina el trabajo. Broto un poco de sangre, no demasiada. Sabia que debí haberme tomado un par de cervezas bien muertas antes de esto. Lo bueno fue que llegaron después. Por fin, el trabajo sucio termino. Ahora tengo una oreja hinchada y con un nuevo agujero. No es la gran cosa para los demás. Pero cumplí con un propósito, mutilar mi cuerpo por estética.


1 comentario: