martes, 17 de abril de 2012

Ella es la noche.


¿Quién adjudica las horas
que no son necesarias?
Ella ha perdido toda la noche
en la que fue pensada.
Ahora son las seis de la mañana
y se ha cansado de estar recostada
sobre el regazo
de las promesas incumplidas.
Fue un ciego idiota
quien dejo la puerta abierta
para que escaparan las palabras
que se habían acumulado,
y en su cara solo queda
una expresión de extrañeza
por el día en que fue olvidada
sobre las olas oscilantes
de aquel verano salvaje.

[Perry O'Hara]

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